Gracias Manuel Burga, Juvenal Silva, Pepe Mallqui. Gracias General Velásquez Giacarini, Lander Aleman, Carlos Silvestri, Félix Enciso y demás incapaces. Gracias por hacer todo lo posible por destruir al fútbol peruano. Gracias por dejarnos afuera de otro mundial, uno más que tendremos que ver por televisión. Gracias por convertir a Perú en uno de los peores equipos de Sudamérica (en disputada lucha con Bolivia).

Gracias a la dirigencia del fútbol nacional por tener clubes que en la práctica que son sólo once camisetas, sin socios, sin divisiones inferiores, sin sedes ni canchas por entrenar. Gracias por enseñarnos a no respetar la palabra empeñada y así acumular cuantiosas deudas a jugadores, entrenadores y también al estado.

Gracias a los técnicos nacionales como Franco Navarro, Julio César Uribe y José “Chemo” del Solar, por demostrarnos que uno puede ser peor que el anterior, por conformar equipos desbalanceados, sin ningún orden ni táctica. Gracias a los técnicos foráneos como Vladimir Popovic, Francisco “Pacho” Maturana y Paulo Autuori por llevarse fácil el dinero de jugosos contratos sin haber sido capaces de hacer escuela en nuestro país.

Gracias a los jugadores que se ponen la camiseta blanquirroja, por demostrarnos en cada partido que se puede jugar 90 minutos sin sudar, sin correr y sin marcar. Gracias por pensar primero en los jugosos premios y después en regalarle una alegría a la sufrida afición. Gracias tambien por venir de Europa y otras partes del mundo a visitar a la familia, amigos y hasta las trampas; eso sí porque a jugar y entregarse por el Equipo de Todos no vienen. 

Gracias a la prensa por endiosar a jugadores del montón, que en otras épocas no le hubiesen llevado los chimpunes a verdaderos cracks como Lolo Fernández, Alejandro Villanueva, Valeriano López, Roberto Challe, Teófilo Cubillas, César Cueto o Hugo Sotil. Gracias a los periodistas por callar la verdad y por vender su línea editorial a cambio de publicidad en sus medios, notas exclusivas o por algún viaje al extranjero. 

Gracias a los hinchas por ir al estadio como “turistas” cuando juega la Selección, por estar más pendiente de tomarse una foto o salir en televisión que en alentar y hacer sentir al rival lo que es jugar como visitantes. Gracias por permanecer tan pasivo en una situación tan crítica como la que se vive y no hacer sentir su voz de protesta para que todos los incapaces y comechados que se hacen llamar dirigentes sigan en sus cargos.

Gracias a todos por acabar con el fútbol peruano.

Foto: Reuters

 

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