Violencia Cienciano Melgar“Los árbitros nos quieren perjudicar”. Siempre es culpa de los árbitros. Siempre son ellos los culpables de “las manos negras”, de las mafias. Que el nivel arbitral peruano esté mal no es novedad. Lamentablemente tampoco es novedad que tanto hinchas como jugadores, entrenadores y hasta recogebolas quieran hacer justicia con sus manos ante los fallos arbitrales.

“Es un ladrón, nos perjudica todo el trabajo semanal”. Es normal que uno sienta rabia, frustración, impotencia ante algo que se considera injusto. Es normal que uno reclame. Lo censurable es la agresión, sobre todo de aquellos que se hacen llamar “profesionales”. Reclamar es una cosa, patear, insultar, tirar objetos es algo muy diferente.

¿El hecho que el árbitro se equivoque nos da derecho a tirarle piedras? ¿Cuándo un árbitro cobra un penal en contra de nuestro equipo, injusto o no, nos da derecho a pecharlo, patearlo, escupirlo? Eso parece que no entiende la gente de Cusco. Ni de Matute ni del Monumental ni de ningún sitio. Pero sinceramente lo del Cusco ya excede todo límite pues no solamente el público tira piedras, sino también los jugadores reclaman de mala manera y hasta la policía localista agrede jugadores rivales. El Garcilazo merece una sanción porque ya es reincidente. ¿Por qué los equipos rivales y los árbitros siempre tienen que salir con resguardo policial del Garcilazo? ¿Y así quieren los cusqueños que se jueguen las eliminatorias allá? Es necesario que haya una sanción drástica que sirva como ejemplo a otros clubes también.

¿Piedra en Matute o el Callao o donde sea? 3 fechas de sanción. ¿Reincidente? Todo el Apertura o Clausura a puertas cerradas. Si no hay sanciones drásticas esto jamás se va a solucionar; al contrario, empeorará y terminaremos jugando como en Argentina. ¿Qué esperan las autoridades? ¿Qué haya muertos? No más violencia por favor!!!

Foto: peru.com

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