Como siempre Alianza está destinado a sufrir. Como siempre Alianza regalando puntos ante rivales “fáciles” luego de ganar los partidos “difíciles”. Esta vez los blanquiazules no se confiaron, pero si jugaron muy por debajo que sus actuaciones anteriores. Los de Matucana hicieron un partido muy inteligente, defendiendo cuando tenían que defender y atacando cuando tenían que hacerlo. El resultado les favoreció al final: un gol de “Chiquito” Flores y otro de Ricky Pérez le dieron la victoria al cuadro naranja mientras que Ricardo David Páez descontó para Alianza.
Alianza adoleció de un hombre de área, de un “9” que las meta todas y esté ahí entre los centrales. El “Zorrito” Aguirre no es ese hombre y Faiffer encara desde más atrás. Montaño fue bien controlado, pero a punta de fouls (tanto es así que reaccionó de mala manera). Ricardo David Páez jugó uno de sus partidos más bajos con la blanquiazul (a pesar del gol) y Quinteros simplemente no existió ayer. Entonces Minero se envalentonó y llevó problemas al área de Alianza.
En el 2do tiempo, una bola que Corzo tenía controlada, se le escurre y queda a merced de Benavides. El joven defensa aliancista lo jaló dentro del área para detenerlo (Corzo!! era Benavides!! Hubieras dejado que patee nomás) con lo que ocasionó un penal y su expulsión. Un Flores con ganas de ser figura transformó el penal. Alianza, herido en su amor propio, fue en busca del empate que logró gracias a una jugada personal de Aguirre y definición de Páez. Alianza fue en busca de más, pero ahí nomás Minero marcó el 2do luego de una falla de Arakaki.
Minero ganó en Matute, Alianza quedó con ganas de seguir con su racha. Ganó “lo difícil” y perdió en “lo fácil”. Aunque para ser sinceros, Minero jugó bien, ha levantado su juego y no por algo está entre los punteros. Como para no volver a catalogarlo de “fácil”.