A mitad de semana Alianza consiguió algo que hace tiempo no ocurría: ganar un segundo partido consecutivo. El triunfo trajo alegría y alivio a tienda blanquiazul. Uno de los más felices fue “Calín” La Rosa. El recio volante aliancista ha “renacido” para el fútbol. Marcó un golazo y se disfrazó de Cueto en el otro gol al dar un pase magistral a González Vigil. Además, “Calín” había anotado también el domingo ante Melgar. Es cierto que una golondrina no hace el verano ni mucho menos ya esté listo para selección como he leído por ahí. Pero está haciendo bien las cosas, mucho mejor de lo que cualquiera esperaría de él. Ojala siga elevando su fútbol.

Pero no todo es felicidad en La Victoria. Mejor dicho, no todas son noticias buenas. Esta semana, luego del triunfo ante Vallejo en Trujillo, Carlos Franco demostró al mundo entero que es el peor dirigente de toda la historia de Alianza. Y si no fuese por Burga me atrevería a decir que es el peor del fútbol peruano. Franco declaró muy suelto de huesos que “Alianza no está para pensar en disciplina en estos momentos”. Jamás pensé escuchar estupidez tan grande de un directivo. Realmente una vergüenza. Y todo no quedó ahí. Richard Páez se me cayó completito al aceptar la vuelta de Jayo porque “el plantel me lo pidió y medité bien las cosas”. Desde ya lo tacho para que se ponga el buzo de la blanquirroja en algún momento.

Que Franco es un inepto para el fútbol no es novedad. Pero no sabía que era enemigo de Alianza. No sabía que sus intereses personales (léase, amistad con Jayo) eran más importantes que el club al cual dice querer. Lo peor fue cuando los dirigentes victorianos “aconsejaron” a Jayo no viajar con su nuevo club, el José Gálvez de Chimbote, a Tacna para que así pueda regresar triunfante a La Victoria. Sólo a un idiota (que parece abundan en las oficinas de Matute) se le ocurriría dar tan “brillante” consejo. Ahora el Gálvez estudia una demanda contra Jayo y contra Alianza.

¿Qué ejemplo están dando los dirigentes sobre todo a las nuevas generaciones? Con esto les están diciendo claramente a los juveniles que tienen licencia para emborracharse, para juerguear, que si los botan seguramente luego les rogaran para que regresen y con mayores privilegios. Bonito ejemplo del incapaz de Franco (sorry Burga pero esta vez te quitaron el apodo y con creces).

Así vive sus días Alianza, entre el fútbol que le pone La Rosa y las espinas que clava Franco en el corazón de los hinchas. Este domingo los “Íntimos” recibirán en su estadio a la San Martín, equipo que los ha humillado en sus últimas presentaciones en Matute. Alianza necesita seguir ganando para alejarse de la baja. Los jugadores suman en la cancha, los dirigentes restan y dividen con sus actos. Alianza quiere avanzar a pesar de Franco.

Bajar el Audio