La situación de Alianza es muy delicada. El hecho de no haber clasificado a un torneo internacional (cortesía de la gestión de Carlos Franco y su negativa a pagar 100 mil dólares que luego significaron una pérdida de 800 mil) limita seriamente el presupuesto de este año. Los refuerzos que llegaron no son nada del otro mundo, salvo Johnnier Montaño. Pero tras cuernos palos, ya que el colombiano puede ser impedido de actuar con la blanquiazul por problemas de doble contrato. Sin plata, sin refuerzos de nivel, sin un entrenador de prestigio (sigue Arrué), sin solución visible al problema de las elecciones. Así está Alianza en este inicio del 2008.
Sin embargo aún hay flashes esperanzadores, luces al final del túnel que indican que podría haber una salida a la crisis institucional que está atravesando el club de La Victoria. Se habla del aporte fuerte de un sponsor: El Banco Azteca. Se rumora que el grupo mexicano pondrá el billete necesario para solventar la campaña de este año. También se escucha en los pasillos de Matute que Reimond Manco ya está vendido al extranjero por una cantidad nada despreciable que haría que el balance de Alianza se tiña más de azul que de rojo. Por último, en el plano futbolístico, se cree que Arrué será capaz de motivar adecuadamente a los jóvenes valores del club para repetir aquella campaña de 1993 con los “Potrillos” que él mismo promovió y guió.
Así está Alianza, con más problemas que esperanzas. Sin embargo nadie ha perdido la fe en Matute y los jugadores siguen entrenando de la mejor manera para llegar en óptimas condiciones al inicio del torneo. Sinceramente creemos que aún falta mucho para llegar a ser un equipo que pelee el título, aunque también es cierto que ninguno de los otros equipos se ha reforzado adecuadamente. Alianza necesita de manera urgente refuerzos en casi todas sus líneas (defensa y delantera sobre todo). Además, aunque ya es tarde, no estaría de más pensar en un cambio de entrenador a mediano plazo. Arrué es buen motivador, pero no le pidan que desarrolle tácticas porque el olmo aún no ha dado peras.
Ojalá el sponsor llegue y el Banco Azteca se anexe de la popularidad de Alianza para ingresar al país; así ambas instituciones se beneficiarían. Pero una vez que se disponga del dinero del patrocinio bancario, ojalá que no sea despilfarrado en paquetes como Carlos Franco suele traer cada vez que sale de compras. Alianza necesita jugadores de calidad y experiencia, no monedas baratas al aire con la esperanza que “la rompan”. Unas 2 ó 3 buenas contrataciones y Alianza podría convertirse en el tuerto que mande en el país futbolero de los ciegos.