En las presentes Eliminatorias Sudáfrica 2010, las dos potencias sudamericanas la pasan mal. Tanto Brasil como Argentina están pasando por una crisis de resultados, rendimiento y sobre todo buen juego, lo que más allá a la posición que actualmente ocupan en la tabla de posiciones ya hizo que Alfio “Coco” Basile haya dejado la dirección técnica de la selección argentina, mientras que no cesan los cuestionamientos a Dunga al frente de la verdamarelha.

Y es que para las aficiones de dichos países, no sólo basta clasificar al Mundial, cosa que damos por descontado que si lo lograrán, sino también tienen que respetar el buen juego que tanto identifican a sus respectivos equipos. Algunos resumen este pensamiento con la frase: “ganar, gustar y golear”

Ha quedado demostrado que no basta sumar cracks de talla mundial, hay que encontrar once jugadores que se complementen de tal manera que haya un equipo. Para entender este concepto piensen en Bilardo cuando formó la selección del 86, rodeando a Diego Maradona de diez tipos que se mataron tanto o más que él por lograr el título mundial. No alcanza juntar once estrellas, no importa que se llamen Robinho, Kaká, Messi, Agüero o Alexandre Pato. Tampoco basta con ganar como sea, pidiendo la hora o confiando en que aparezca una genialidad para anotar el gol salvador.

Mientras que eso sucede con Brasil y Argentina, Paraguay, un país pequeño y pobre, da un ejemplo a todo el mundo de lo que se puede hacer cuando un comando técnico, un plantel de jugadores y una dirigencia trabajan en equipo con miras a lograr un objetivo trazado. La selección guaraní con dos o tres figuras y el esfuerzo de todos está encaminada a clasificar a su cuarto mundial consecutivo jugando bien.

La selección guaraní con dos o tres figuras y el esfuerzo de todos está encaminada a clasificar a su cuarto mundial consecutivo jugando bien y llenando de orgullo a un pueblo como el paraguayo que sabe que pase lo que pase su Selección siempre sacará la cara por ellos.

Fotos: ESPNdeportes.com

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